Buenas Bacterias®
Producimos en Buenos Aires, Argentina, y en Maldonado, Uruguay.
Te contamos un poco más sobre nuestros productos y cómo conservarlos.
Nuestros fermentos son realizados mayormente por bacterias ácido lácticas (BAL) que viven en las verduras, y transforman los azúcares en ácido láctico y dióxido de carbono.
Son beneficiosas en muchos aspectos: mejoran el sabor de los alimentos, su digestibilidad y pueden actuar positivamente sobre distintos aspectos de nuestra salud.
Los alimentos fermentados contienen microorganismos vivos y compuestos producidos durante la fermentación que pueden beneficiar la salud intestinal, metabólica e inmunológica.
Incluirlos regularmente en una dieta balanceada puede ayudarnos a tener una mejor digestión, reducir la inflamación y promover una mayor diversidad microbiana intestinal.
No son una cura ni una moda, y aunque la ciencia todavía está explorando el alcance de sus efectos y cómo varían según el tipo de alimento, la persona y su contexto, hoy sabemos que son una forma accesible y respaldada científicamente de enriquecer nuestra alimentación, nuestra microbiota y nuestro paladar..
Nuestros productos no tienen fecha de vencimiento, pero recomendamos consumirlos dentro de los 6 meses luego de su elaboración (Vas a encontrar esta información en cada frasco o botella)
A diferencia de una conserva pasteurizada, los alimentos fermentados están vivos: Hay bacterias que continuarán transformando el alimento (con el tiempo adquieren mayor sabor ácido y hasta pueden generar burbujas, pero no te asustes, es natural). Para que este proceso sea más lento, hay que guardarlos en heladera.
Guardar siempre en la heladera.
Los utensilios que se introduzcan en el frasco tienen que estar limpios. Evitar contaminación con saliva y otros alimentos.
Luego de cada uso, presionar el contenido del frasco con una cuchara limpia para disminuir el contacto con el oxígeno


